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    Ilustración de grasa visceral alrededor de los órganos abdominales

    Grasa visceral: qué es, cómo se mide y qué indican los valores

    13 de mayo de 2026•5 min de lectura
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    Entendé qué es la grasa visceral, cómo se mide con bioimpedancia y qué significan los valores. Guía práctica para nutricionistas que quieren interpretar resultados con precisión.

    La grasa visceral es uno de los indicadores más importantes que podés evaluar en tus pacientes — y uno de los que más genera consultas y confusión. A diferencia de la grasa que se ve o se pellizca, la grasa visceral es la que rodea los órganos internos, y su acumulación está directamente asociada a riesgo metabólico y cardiovascular.

    En este artículo te explicamos qué es exactamente, cómo medirla con bioimpedancia y qué significan los valores que arrojan los equipos de análisis corporal más usados en consultorio.

    ¿Qué es la grasa visceral y por qué importa más que la grasa subcutánea?

    La grasa corporal no es toda igual. La grasa subcutánea es la que se acumula debajo de la piel — la que podés percibir al palpar. La grasa visceral, en cambio, se deposita en la cavidad abdominal, rodeando órganos como el hígado, el páncreas y los intestinos.

    La grasa visceral es metabólicamente activa: libera ácidos grasos y adipocitoquinas directamente al sistema portal hepático, lo que puede generar resistencia a la insulina, inflamación sistémica y dislipemia. Por eso, un paciente puede tener un índice de masa corporal normal y aun así tener riesgo metabólico elevado si concentra grasa en el área visceral.

    Esto hace que medir la grasa visceral no sea un lujo — es una parte esencial de la evaluación nutricional completa.

    ¿Cómo se mide la grasa visceral en el consultorio?

    El método más accesible para nutricionistas es la bioimpedancia eléctrica (BIA). Los equipos de bioimpedancia de uso clínico, como los de las marcas Tanita o InBody, estiman el nivel de grasa visceral mediante el análisis de la impedancia segmentaria abdominal.

    Si todavía no tenés claro cómo funciona la bioimpedancia en general, podés leer nuestra guía completa sobre qué es la bioimpedancia antes de seguir.

    Otros métodos de referencia incluyen la tomografía computada y la resonancia magnética, que miden el área de grasa visceral (AGV) en cm², pero su uso está restringido a contextos clínicos especializados. En consultorio, la bioimpedancia ofrece una estimación confiable y reproducible si se aplica con la metodología correcta.

    Valores normales de grasa visceral: qué indica cada número

    Los equipos de bioimpedancia expresan la grasa visceral en diferentes escalas según la marca y el modelo. Las más comunes son:

    Escala de 1 a 59 (Tanita y similares)

    Esta es la escala más habitual en equipos de uso clínico y doméstico:

    • 1 a 9: Nivel normal. La grasa visceral está dentro del rango saludable.
    • 10 a 14: Nivel alto. Se recomienda intervención nutricional y monitoreo activo.
    • 15 o más: Nivel muy alto. Riesgo metabólico elevado. Requiere intervención prioritaria.

    Área de grasa visceral (AGV) en cm² — referencia clínica

    Para contexto con bibliografía clínica, los valores de riesgo se expresan en área:

    • Menor a 100 cm²: Sin riesgo significativo.
    • Entre 100 y 130 cm²: Riesgo moderado.
    • Mayor a 130 cm²: Riesgo elevado.

    Es importante aclarar que los valores del equipo de bioimpedancia son estimaciones, no mediciones directas. Siempre deben interpretarse junto con otros datos clínicos y antropométricos del paciente.

    ¿Influye el sexo o la edad?

    Sí. Las mujeres tienden a acumular más grasa subcutánea y menos visceral que los hombres en etapas reproductivas, pero esta tendencia se invierte después de la menopausia. Con la edad, el riesgo de acumulación visceral aumenta en ambos sexos, incluso sin cambios significativos en el peso corporal.

    Por eso es fundamental evaluar la grasa visceral en contexto de edad, sexo y evolución histórica. Podés profundizar en cómo interpretar todos los parámetros de composición corporal en nuestra guía para interpretar resultados de bioimpedancia.

    Qué hace el nutricionista cuando la grasa visceral está elevada

    Cuando el nivel de grasa visceral supera el rango normal, la intervención nutricional tiene un rol central. Las estrategias con mayor evidencia incluyen:

    • Reducción del exceso calórico sostenida: la grasa visceral responde bien a la restricción energética moderada y mantenida en el tiempo.
    • Reducción de carbohidratos refinados y azúcares: la hiperinsulinemia crónica favorece la lipogénesis visceral.
    • Aumento de la actividad física aeróbica: incluso sin pérdida de peso significativa, el ejercicio aeróbico reduce la grasa visceral.
    • Control del estrés crónico: el cortisol elevado favorece la acumulación visceral. No siempre es abordable desde la nutrición sola, pero es un factor a considerar e integrar al abordaje.
    • Priorización de alimentos antiinflamatorios: ácidos grasos omega-3, fibra soluble y polifenoles tienen evidencia sobre la reducción de marcadores inflamatorios asociados a la obesidad visceral.

    Como nutricionista, tu rol es traducir estos principios en un plan personalizado que el paciente pueda sostener. El abordaje genérico no funciona — la adherencia depende de que el plan se adapte al contexto real de cada persona.

    Grasa visceral y seguimiento en el tiempo

    Uno de los errores más frecuentes es hacer una sola medición y sacar conclusiones definitivas. La grasa visceral varía con el estado de hidratación, el nivel de estrés reciente y el ciclo menstrual, entre otros factores. Lo que importa es la tendencia a lo largo del tiempo.

    Registrar y comparar las mediciones entre consultas tiene un valor clínico enorme. Un buen seguimiento del progreso de tus pacientes permite ver si la intervención está funcionando y ajustar el plan cuando los resultados se estancan.

    Muratrack te permite registrar cada medición de bioimpedancia — incluyendo el nivel de grasa visceral — y visualizar la evolución en gráficos históricos para cada paciente. Esto facilita tanto la interpretación clínica como la comunicación de los avances al paciente.

    Conclusión

    La grasa visceral es un marcador que no debería pasar desapercibido en ninguna evaluación nutricional. Entender qué significan los valores que arroja el equipo de bioimpedancia te da una ventaja real para priorizar y personalizar intervenciones con impacto metabólico concreto.

    Si todavía llevás el registro de tus pacientes de forma manual o en planillas, puede ser un buen momento para explorar una herramienta que centralice todos estos datos y te permita hacer un seguimiento real de su evolución.

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        "escalaTanita": {
          "normal": "1-9",
          "alta": "10-14",
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        }
      }
    }
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